El montaje se puede ver desde hoy en los vestíbulos de Sabino Arana (San Mamés) y Areilza (Indautxu)
Bilbao acogerá la Challenge Cup y la Champions Cup los días 22 y 23 de este mes
Bilbao volverá a convertirse en el epicentro del rugby europeo con la celebración de las finales de la Challenge Cup y la Champions Cup, que tendrán lugar el viernes 22 y sábado 23 de este mes, respectivamente, en el estadio de San Mamés. Metro Bilbao volverá a ser parte de un evento tan singular como éste para la ciudad.
En concreto, el metropolitano se sumará al ambiente festivo y deportivo que se empezará a respirar en breve por Bilbao, con la instalación de dos balones de rugby de grandes dimensiones en sendas estaciones próximas al epicentro del evento, como son Santimami/San Mamés e Indautxu. La acción simula que ambos ovales—réplicas del balón oficial utilizado en los partidos— han caído a las estaciones desde el exterior, rompiendo visualmente el techo de las instalaciones. El efecto sorpresa y el gran impacto visual buscan captar la atención de las personas que usan el metro a diario para incidir en la celebración de las finales.
Las finales europeas de rugby enfrentarán este año a algunos de los clubes más prestigiosos del continente. De esta manera, el viernes 22 de mayo, la final de la Challenge Cup medirá a Ulster y Montpellier, mientras que el sábado 23 de mayo, la Champions Cup coronará al campeón europeo en el duelo que tendrá lugar entre Leinster y Union Bordeaux Bègles, vigente campeón del torneo.
Con esta acción, Metro Bilbao refuerza su compromiso con la ciudad y con los grandes eventos internacionales que proyectan el territorio al exterior, sumándose de manera creativa y reconocible al ambiente previo de las finales. Además, el suburbano adaptará el servicio con el fin de poder dar cobertura a la alta demanda de movilidad durante esos días.
Fútbol, ciclismo, conciertos...
La colocación de elementos decorativos no es un hecho aislado. Metro Bilbao suele ser parte activa en este tipo de grandes acontecimientos que marcan la vida de la ciudad, adaptando su imagen y sus espacios para mimetizarse con el ambiente que se vivirá en las calles, tanto a nivel deportivo, como musical o cultural. De hecho, así ha ocurrido en anteriores finales europeas celebradas en Bilbao, en grandes eventos futbolísticos, pruebas ciclistas de ámbito internacional o celebraciones culturales de referencia, siempre con el objetivo de formar parte de la experiencia de ciudad, más allá de su función como eje vertebrador del territorio, máxime ante citas de semejante calado.